El pico Bolivar es la máxima cumbre de Los Andes venezolanos
y tiene una altura de 4.983 m.s.n.m. Se
encuentra ubicado en el parque nacional Sierra Nevada de Mérida, en la sierra
del mismo nombre (macizo que promedia una altura 4.000 m.s.n.m. que tiene como
cumbre superior esta montaña). Otras de las montañas altas de esta cadena son
el Humboldt, Bompland, Toro y León. Pero no fue sino hasta 1935 que su cumbre
fue por fin alcanzada, en una heroica ascensión por la vertiente sur del
macizo. Los expedicionarios salieron de la ciudad de Mérida en una comitiva
integrada por Enrique Bourgoin, Márquez Molina y el guía Domingo Peña, quienes
paso a paso ganaron altura hasta llegar a los paredones de rocas lisas y
verticales, que el año anterior los había detenido. En esa ocasión la pericia
del guía Domingo Peña permitió superar los difíciles tramos de escalada,
llevando al grupo hasta la cumbre del pico Bolívar. Posteriormente, en el
documento testimonial dejado en la cumbre, Bourgoin escribiría: "En el
triunfo del andinismo patrio sobre el alpinismo extranjero contribuyó con amor
y con valor dignos de elogio de la historia el guía Domingo Peña". Junto
al documento de cumbre los "triunfadores" dejaron un pequeño busto de
bronce de Simón Bolivar, que años más tarde (1951) fue reemplazado por un busto
monumental que aún hoy en día constituye la cúspide de Venezuela. Debido a la
vista desde la ciudad de Mérida, antiguamente el pico El Toro estaba
considerado como el más alto de la sierra, por lo que en él se concentraban los
mayores esfuerzos por escalarlo. Los primeros intentos por conquistar la cima
del pico Bolívar de que se tengan noticia datan de finales del siglo XIX y
principios del XX, aunque todos fueron infructuosos. En 1922 el geólogo suizo Moritz
Blumenthal lo intentó, pero sólo pudo llegar hasta el glaciar de Timoncito,
ubicado en la cara sur del Pico Bolívar. Dentro del área que circunda el pico
Bolívar se hallan 4 glaciares que han sido estudiados desde mediados del siglo
XX. Estos glaciares, han visto reducir su masa debido al calentamiento global,
al punto de que dos de ellos han desaparecido, y los otros dos continúan
reduciéndose de manera alarmante desde la década de 1970. Las nieves eternas y
los grandes torreones de roca que cubren sus laderas, hacen de esta montaña una
empresa nada de fácil para quien desee alcanzar su cumbre. Los primeros intentos
de ascensión datan de 1897, por parte de los aventureros José Trinidad Nieto,
Víctor Moreno, Pedro Moreno, J. Eladio Altuve, Medardo Nieto, entre otros. A principios del
siglo XIX, el destacado montañista venezolano Alfredo Jahn intento en dos
oportunidades escalar el Bolivar sin resultados positivos. Originalmente esta montaña, y todo el macizo
al cual ella pertenece, era llamada La Columna. La idea de bautizar la cumbre
más alta de Venezuela con el nombre del Libertador Bolívar fue iniciativa del
Dr. Febres Cordero y Juan Rodríguez Suárez, quienes publicaron el 19 de marzo
de 1925 en el diario El Universal un artículo titulado "La cordillera
andina. La mayor altura de Venezuela debe llamarse Bolívar". No obstante,
la denominación de La Columna sigue vigente para referirse al grupo de montañas
conformado por los picos Abanico, Jahn y Bolívar.
.
JUAN YÁÑEZ, vuestro humilde servidor, les da la bienvenida...
sábado, 24 de febrero de 2018
lunes, 3 de abril de 2017
Ruperta, el elefante que resucita el drama de la crisis de Venezuela
Las imágenes
del famélico animal son un retrato del abandono en los zoológicos del país
caribeño
MAOLIS
CASTRO – EL PAÍS ESPAÑA
Caracas 3
ABR 2017 - 16:58 CEST
Un elefante
africano del zoológico de Caricuao (oeste de Caracas) es el icono reciente de
una Venezuela en crisis. El calvario de Ruperta, la paquidermo de 45 años, se
ha conocido gracias a una serie de fotografías publicadas en redes sociales:
huesuda al extremo, decaída y solitaria. Así, en varias imágenes, también se ha
ejemplificado la tribulación de los animales en un país petrolero en pleno
declive económico.
El drama de
este elefante ha levantado una legión en su apoyo. Hasta Paris Jackson, la hija
del cantante de pop Michael Jackson, se ha solidarizado con Ruperta. “Esto es
inhumano y exasperante. Difundan (la información) para ayudar a estas hermosas
criaturas que merecen una vida mejor”, escribió en su cuenta de Twitter.
El deterioro
del animal ha avanzado al ritmo de la crisis venezolana. Hasta hace seis años
se veía a Ruperta en vídeos —colgados por aficionados en YouTube— animada, con
unos kilogramos más y devorando hierbas. Su caso ha movido a la Fiscalía de
Venezuela. El martes, el Ministerio Público ha delegado la investigación a una
fiscal y a dos biólogos para constatar las condiciones de salud del animal.
En julio,
Marlene Sifontes, una sindicalista de Inparques, había denunciado la muerte de
50 animales por la escasez de alimentos en los parques de Caracas
Dos días
antes de esta medida, muchos caraqueños habían recaudado alimentos para el
elefante, pero la ofrenda fue rechazada por las autoridades del zoológico de
Caricuao. El Instituto Nacional de Parques (Inparques) –una dependencia del
Gobierno de Venezuela y encargada de la gerencia de los zoológicos– prohíbe
este tipo de donativos para “salvaguardar” a los animales. “Es una norma. No se
puede recibir comida sin saber su procedencia, pues pueden estar descompuestas
o contaminadas y eso ocasionaría daños”, dijo un empleado de ese organismo a EL
PAÍS.
La misma
fuente ha admitido que los recursos son paupérrimos para mantener a unos
animales que ya han caído en mengua. La dieta de Ruperta se ha limitado a
calabazas y lechosa, por ejemplo. Para los expertos este no es un menú adecuado
para un elefante que debe consumir un promedio de 70 kilogramos de heno,
hierbas o frutas al día. Según un comunicado de Inparques, el paquidermo está
“estable” y es atendido por especialistas.
Las fotos de
la desnutrida Ruperta solo forman parte de la galería del hambre en los
zoológicos del país caribeño. En julio, Marlene Sifontes, una sindicalista de
Inparques, había denunciado la muerte de 50 animales por la escasez de
alimentos en los parques de Caracas. Estas acusaciones han sido desoídas por el
Gobierno de Venezuela.
El
Ministerio Público abrió una investigación —delegando en la misma fiscal del
caso de Ruperta, Dalila Puglia— sobre estas muertes hace un año, pero todavía
no se ha divulgado un informe sobre este asunto. La condena de muchos casos ha
sido el olvido judicial. Para Sifontes el deterioro en los zoológicos se ha
intensificado producto del bajo presupuesto otorgado por el Estado venezolano y
de la crisis económica. “Hemos denunciado en varias ocasiones y llevado casos a
la fiscalía, pero aún no han hecho nada”, dijo.
Venezuela
afronta una de las peores crisis de América Latina, producto de la caída de los
precios del petróleo y del desfalco económico generado por la corrupción y las
desacertadas políticas gubernamentales. Su declive financiero se ha traducido
en escasez de alimentos, medicinas y en la inflación más alta del mundo. De ahí
que los animales también sean arropados por la debacle.
sábado, 28 de enero de 2017
Donald Trump, los muros y el regreso del gran garrote
El muro frente a México y el
retiro del Asia Pacífico son las movidas de mayor gravedad geopolítica que
adoptó el nuevo presidente de EE.UU. China queda como la ganadora, por ahora.
Marcelo Cantelmi
México
Las bromas que circulan
sobre Donald Trump son en general malas. La peor de ellas sostiene que el
flamante presidente de EE.UU. es, en verdad, un agente encubierto chino.
Beijing lo habría implantando allí como una célula dormida para alcanzar su
actual posición y desde ella acelerar y consolidar el dominio comercial global
de la potencia asiática. El truco era camuflar la maniobra con un abrazo
insistente con el autócrata ruso Vladimir Putin.
Las bromas están construidas
con medias verdades. No es esta una excepción. Los chinos aciertan si aprecian
el espacio que repentinamente les ha cedido el insólito mandamás republicano al
desmontar el acuerdo de libre comercio del Asia-Pacífico que había enarbolado
su predecesor Barack Obama. Ese retiro le da al Imperio del Centro la chance de
afianzarse como el referente central de los acuerdos económicos en esa región
que explica 50% del comercio mundial. Un par de datos adicionales ayudan a
comprender la importancia de este giro. El Acuerdo Transpacífico o TPP por sus
siglas en inglés, que impulsaba Obama, contenía en una docena de países
signatarios alrededor del 40% de la economía mundial. Es un poder suficiente
para limitar la expansión de Beijing, ya hoy la primera potencia comercial
global.
La versión china del mismo
proyecto de mercado libre, la Asociación Económica Integral Regional o RCEP es
menos ambiciosa, pero acumulaba 30% de la misma torta. Con Trump esos números
se han vuelto relativos. Sin el otro jugador o alternativas, países como
Australia que defendían el proyecto norteamericano, o Singapur, Malasia y Filipinas
están virando hacia la propuesta de Beijing lo que aumentará la cota de
importancia económica, y por lo tanto política, de esa iniciativa. En otras
palabras, habilitará a China para fijar las reglas del comercio, justamente lo
que Obama estaba empeñado en impedir.
El gobierno australiano ha
comentado que negocia ese cambio de rumbo con Japón, el gran defensor del TPP y
principal aliado regional de EE.UU. y también con Vietnam, que recompuso así,
por necesidad, sus relaciones tirantes con el régimen chino. “No tenemos la
alternativa que tiene EE.UU., que es suficientemente grande para vivir por sí
mismo; nosotros necesitamos comerciar”, advirtió el premier neozelandés Bill
English, otro de los afiliados al difunto proyecto de Obama.
Donald Trump, los muros y el
regreso del gran garrote
El presidente de Estados
Unidos, Donald Trump, durante su visita como candidato presidencial a México el
31 de agosto de 2016, en una reunión con su homólogo mexicano, Enrique Peña
Nieto, en la residencia presidencial de Los Pinos. Las relaciones entre México
y EE.UU. llegaron a un punto de tensión inédito en muchos años, después de que
Peña Nieto cancelara hoy su viaje de la próxima semana a Washington para
reunirse con Trump por los planes de su homólogo estadounidense contra el país
latinoamericano. EFE/Jorge Núñez
La desolación japonesa por
esta decisión de Trump llevó al premier Shinzo Abe a sostener que sin EE.UU. el
TPP no tiene sentido, una frase de puro realismo que confirma la tendencia de
las únicas alianzas posibles. El extremo de la pirámide vino por el lado de la
mayor economía europea. Sigmar Gabriel, ex vice jefe de gobierno de Alemania y
ahora ministro de Relaciones Exteriores, reaccionó a la ordalía proteccionista
del expansivo Trump sosteniendo que Europa tiene que definir sus propios
intereses, sugiriendo que se volcarán hacia China y toda Asia si Washington
profundiza una guerra comercial.
Esa posibilidad es
consistente. Trump se está ejercitando con el débil México y revolea el famoso
muro como un remedo del viejo gran garrote del intervencionista presidente
Teddy Roosevelt para enfrentarse luego a la muralla china. Ese choque
sobrevendrá. Lo que sin embargo no es claro es si esta reconfiguración
planetaria tiene reversa. Otra reflexión más profunda interroga si lo que vemos
no es indicador de un cambio radical de ciclo de poder. El nuevo gran garrote
confronta así un límite que se plantea en términos históricos. Trump puede ser
menos Claudio que Calígula para su imperio.
Lo señalado por el alemán
Gabriel está en el registro del entusiasmo que generó el presidente chino Xi
Jinping en Davos donde dijo lo que el gran capital quería oír. Defendió la
globalización y la promoción de “la liberalización del comercio y la inversión
diciendo no al proteccionismo. Nadie gana en una guerra comercial”. Ese cambio
notable de roles lo profundizó esta semana el vocero de la cancillería de
Beijing, Hua Chunying, al reiterar que su país ”apoya acuerdos comerciales
abiertos, transparentes y recíprocamente ventajosos”.
Si el gigante asiático juega
en las ligas liberales, también arriesga su identidad política pero eso quizá
sea congruente con su propio desarrollo. Es otro mundo. ¿Lo entenderá Trump? No
parece. El magnate amenaza con aranceles de 45 % a las importaciones desde el
gigante asiático. No advierte una dificultad. China recibe un quinto de las
exportaciones agrícolas norteamericanas: el EE.UU. profundo. Y es uno de sus
mayores proveedores de sus insumos. Los aranceles los terminarán pagando los
votantes del mandatario.
Una regla clave de cualquier
negociación es no ceder algo por nada pero eso es lo que ha hecho Trump. El responsable
del Consejo de Relaciones Internacionales Richard Haas le reprochó haberle
“dado a China una enorme herramienta de presión”. Esa es la mirada del poder
real y el contexto mundial donde se esta estableciendo la furiosa ofensiva de
la nueva Casa Blanca sobre México. Esos dos países intercambian US$ 530 mil
millones anuales. Poco menos de la mitad es lo que EE.UU. le vende al país
latinoamericano, 230 mil millones. No es difícil imaginar lo que estarán
deliberando en estas horas los dueños privados de ese comercio que puede
dañarse si el magnate insiste con su fanatismo proteccionista.
Trump ha diluido las
protestas internas previsibles con una baja extraordinaria de los impuestos, al
costo de su frente fiscal. Pero todo el armado es inconsistente incluso desde
sus propios ministros del Tesoro, Energía o Comercio. Todos provienen del riñón
de Wall Street y de una estructura empresaria que ha puesto en marcha una
economía horizontal y vertical en plena era tecnológica para producir alrededor
del mundo, con subsidiarias, abaratando costos y garantizando una mayor tasa de
ganancias. La ofensiva de Trump no tiene retribución ni sentido pero sí costos.
En nuestra región los socios de México en la Alianza del Pacifico, Chile, Perú
y Colombia, también calientan el teléfono con China. Dos de ellos, Lima y el
DF, eran socios del TPP.
Este descalabro, que apenas
se está insinuando, es lo que llevó a The New York Times a definir como “época
oscura” la que acaba de inaugurar Trump. En esa visión no solo hay una ininteligible
cesión de poder. También se arrasa con la épica libertaria y cosmopolita que es
parte de la imagen que se brindan a sí mismos los EE,UU. La respuesta a esas
aprensiones vino de uno de los asesores principales de Trump, el xenófobo Steve
Bannon, quien acaba de vomitar sobre toda la prensa norteamericana afirmando
que se “trata de un partido político y que debería callarse”. Se entiende. Con
mayoría en ambas Cámaras, el periodismo es el único poder que la nueva
gobernanza autoritaria de la Casa Blanca no puede controlar. De eso los
latinoamericanos sabemos bien de qué se trata y cómo termina.w Copyright
Clarín, 2017.
miércoles, 12 de octubre de 2016
Irán ejecutará mañana a la joven que mató a su marido maltratador cuando tenía 17 años
En la pasada década, este país ejecutó a al menos 73 reos
que cometieron sus delitos con menos de 18 años.
REUTERS Teherán
12/10/2016 18:27h - Actualizado: 12/10/2016 19:31h.
Guardado en: Internacional - Temas: Justicia , Amnistia
Internacional , Irán
Amnistía Internacional urgió este martes a la Justicia
iraní a anular la sentencia de muerte contra una joven iraní de 22 años,
acusada de haber matado a su marido que -según ella- la sometía a constantes
maltratos.
Zeinab Sekaanvand fue detenida en febrero de 2012 y
sentenciada después de un proceso que Amnistía Internacional, el grupo de
derechos humanos que tiene su sede en Londres, calificara como «juicio
groseramente injusto». La ejecución con la horca está prevista para mañana, 13
de octubre.
Sekaanvand tenía 17 años cuando presuntamente cometió el
crimen, lo que, según los estándares del derecho internacional, significaba que
era un delito cometido por un menor de edad. «No solo tenía menos de 18 años
cuando se cometió el presunto crimen, sino que además se le negó el recurso a
un abogado, posiblemente por sus alegaciones de que fue torturada por policías
tras el arresto», señaló Philip Luther, responsable de Amnistía para Oriente
Medio y Norte de África.
El año pasado, otro caso similar provocó la condena de
numerosas organizaciones de derechos humanos cuando Irán ejecutó a Fatemeh
Salbehi, una joven también de 17 años que drogó a su marido y posteriormente lo
mató por asfixia. Salbehi también alegó que su esposo abusaba constantemente de
ella.
En la pasada década, Irán ejecutó a al menos 73 reos que
cometieron sus delitos con menos de 18 años.
jueves, 21 de julio de 2016
EL GORDO Y EL FLACO PUBLICADO EL 21/07/16 POR ANA FORERO EN EDITORIALES ETIQUETAS:ESCASEZ, HERMAN ESCARRÁ, INFLACIÓN, REFERENDUM REVOCATORIO
El titular lo
publica La Verdad, en Maracaibo: “Ausentismo escolar por hambre. “Tuve que
lavar ropa ajena para poder darle dinero a mi hija para la merienda del
colegio. Nunca había hecho esto”. Contó la representante de una niña, Evelinda
Diaz, una mujer trabajadora. Completó que envía a sus hijos al colegio sin
comer porque sus ingresos no le alcanzan para comprar comida. “Este año fue
caótico”, se quejó la mujer. La escasez de alimentos ha hecho que la ausencia
de niños en los salones de clase sea recurrente. Los padres no quieren
enviarlos sin comer y otros los llevan al colegio sin haber probado bocado”.
Repito el titular: “Ausentismo escolar por hambre”.
Ahora le invito a
que haga un ejercicio de imaginación. Ilustre ese titular con la fotografía de
un personaje obeso, no solo en grasas mórbidas sino en pensamientos morbosos y
siniestros. El personaje responde al nombre de Herman Escarrá y se presenta
como abogado constitucionalista. Declara en Aporrea: “Yo lo que sí les puedo
decir es que los abogados bolivarianos están preparados en todos los estados y
las principales ciudades para presentar en cada estado y cada ciudad, no menos
de 1.000 amparos, lo que serían más de 10 mil amparos, además de los recursos
directos ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), entonces tendremos
revocatorio dentro de 20 años, si acaso, olvídense de eso. En el supuesto
negadísimo que pudiera suceder (el referendo), no se de qué manera, tienen que
responderle a más de 10 mil amparos constitucionales, recursos de inconstitucionalidad,
recursos en sedes administrativas y denuncias de naturaleza penal, entonces sí
nos vamos a dar duro, muy duro. Esos recursos están elaborados, por si acaso”.
Este señor, que
era tan pomposo y rebuscado en su lenguaje, se ha dejado contagiar por el
espíritu malandro y pendenciero del poder. Las malas mañas son las que se
pegan.
Este tipo de
contrastes nos da muestra de lo duro que se nos hace la vida en la Venezuela de
hoy. El contraste es entre ese el titular -“Ausentismo escolar por hambre”- y
la arbitrariedad impúdica y desvergonzada de este individuo que, seguramente
bien pagado, procede a boicotear lo que para todos, chavistas incluidos, es la
salida lógica, pacífica y constitucional a la crisis política que padecemos.
Otro ejemplo.
Correo del Orinoco, la Artillería del Pensamiento, gran titular en la primera
página de hoy: “Políticas públicas de Venezuela se ajustan a la Agenda ONU
2030. El vicepresidente para la Planificación y el Conocimiento, Ricardo
Menéndez, defendió los logros de la revolución bolivariana”. ¿Pero cuáles son
esos logros? Leo en El Estímulo.com: “El vicepresidente denunció (¡una vez
más!) una guerra económica contra Venezuela. Y rechazó las ofertas de ayuda
humanitaria que ha hecho Naciones Unidas. “Si se quiere ayudar a Venezuela la
solución es respetarnos. Es dejar que los venezolanos resolvamos los temas que
tenemos que resolver los venezolanos y que no haya interpretaciones maliciosas
desde el punto de vista de la economía de nuestro país.”
“Interpretaciones maliciosas”, ¡por favor!
Si hacemos caso
omiso de las fotografías de estos dos personajes –Escarrá y Menéndez-,
comprobaremos que ambos tienen el mismo tono desafiante, escurridizo y mendaz
en el discurso. Palabra más palabra menos, lo que dice el flaco es igual a lo
que antes dijo el gordo.
Leo en El
Estímulo.com: “Menendez cree que los indicadores que algunos tratan de sacar
sobre el país en el exterior son indicadores descontextualizados que no tienen
validez desde el punto de vista de los datos”.
Acentuando las
contradicciones e incoherencias gubernamentales, la respuesta a Menéndez bien
la podríamos tener en estas declaraciones de Juan Arias, Ministro para Las
Industrias Básicas, Estratégicas y Socialistas: “No hemos sido eficientes en
detener la inflación. El gobierno nacional ha cometido errores de política
económica”. Esto lo dijo Arias en una entrevista en Globovisión. “Es necesario
hacer una revisión a la medida del control de precios”. Y, hablando de
inflación, el Fondo Monetario Internacional estima que la de este año va a ser
superior a 700%.
Finalizo leyendo
este texto de Pedro Benitez en Konzapata.com: “El cierre fronterizo decretado
por el Gobierno hace 11 meses sólo ha servido para demostrar, más allá de
cualquier duda razonable, que el problema económico lo tenía Venezuela y no
Colombia. Hace casi un año en Venezuela las colas y el desabastecimiento eran
generalizados, pero no había hambre. Hoy hay hambre en Venezuela y somos el
único país del planeta al borde de una crisis humanitaria sin haber pasado por
una guerra. Estamos por entrar al macrabro club de la Cuba del período
especial, de la China de Mao y de la Rusia Soviética de los años treinta del
siglo pasado.”
sábado, 23 de abril de 2016
Presente y futuro del libro y de la lectura
Alexis Márquez Rodríguez (1931-2015)
Ex Director de Monte Ávila
Editores, Venezuela
El libro y la lectura se han
convertido en uno de los temas favoritos en la sociedad actual. Todos los días
se habla de ello en los periódicos, en la radio, en la televisión, en las aulas
universitarias, en congresos, simposios, mesas redondas y coloquios nacionales
e internacionales, en la UNESCO, en los ministerios de educación y de cultura
de todos los países, en fin, en todo el mundo... El punto de partida, casi
invariablemente, es la afirmación de que cada día se lee menos, y se achaca tal
supuesto a diversos factores, pero sobre todo a los medios de comunicación
audiovisual.
Según numerosas personas que
se ocupan del tema, estos medios han venido desplazando a la lectura como
actividad favorita de jóvenes y adultos, y acabarán aniquilándola del todo. Por
supuesto, la cesación de la lectura como actividad más o menos cotidiana
significa, entre otras cosas, la muerte definitiva del libro.
¿Hasta qué punto es cierto
todo eso? La respuesta es muy difícil. Quienes afirman que cada día se lee
menos se basan sólo en observaciones empíricas, y posiblemente superficiales,
pues no se han hecho, que sepamos, investigaciones serias, de corte científico,
que permitan unas conclusiones al respecto suficientemente seguras y fiables.
Las mismas estadísticas que pretenden avalar esa afirmación son sospechosas, no
sólo en la medida en que lo son todas las estadísticas sobre fenómenos
sociales, sino también porque tampoco han sido obtenidas mediante
procedimientos del todo ajenos a lo primitivo y rudimentario.
No podemos, pues, afirmar
categóricamente que hoy día se lee menos, igual o más que antes. Pero sí
podemos decir que cada día se publican más libros en el mundo. En los países
donde la industria editorial ha sido tradicionalmente fuerte, la producción de
libros ha ido en aumento, pese a la crisis económica que hoy atraviesan todos
los pueblos de la tierra, aunque, como es natural, con desiguales indicadores de
gravedad. Al comienzo de la fase más aguda de dicha crisis, también la
industria editorial, actividad económica como cualesquiera otras, sufrió serios
descalabros.
En los países que siempre
habían sido grandes productores de libros, desaparecieron muchas editoriales
pequeñas o medianas, pero no del todo, porque casi siempre fueron absorbidas
por otras empresas más grandes y poderosas, las cuales tuvieron el acierto de
conservar los sellos, colecciones y demás características de las editoriales
absorbidas. Y es un hecho fácilmente verificable que la industria del libro ha
sido uno de los renglones que, aun cuando la crisis persiste en buena parte del
mundo, han logrado un grado apreciable de recuperación.
Por otra parte, y
paralelamente a ese comportamiento de las principales editoriales en los países
de mayor desarrollo, en los menos desarrollados, donde prácticamente no
existían editoriales, han ido apareciendo empresas productoras de libros, de
diversos tamaños, características económicas y orientaciones.
Incluso pequeñas
agrupaciones alternativas, empeñadas en la producción, a veces artesanal, de
libros que, por diversas causas, no tienen posibilidades de ser acogidos por
las casas editoras más o menos grandes e importantes. En muchos lugares se ha
desarrollado también la reproducción en fotocopias de fragmentos de libros, o
de libros enteros, para lo que incluso se han constituido pequeñas empresas de
tipo rudimentario o familiar.
Sin embargo, puede argüirse
que el aumento en la producción cuantitativa de libros no significa
necesariamente que aumente también el hábito de leer. Ello puede ser verdad,
pero aquí entramos de nuevo en el círculo de las hipótesis, difícilmente
sostenibles si no se hace un estudio serio y confiable del fenómeno. Mas hay
otros datos que se relacionan con el mismo asunto, como es, por ejemplo, el
aumento, en algunos casos extraordinario, del número de bibliotecas en casi
todos los países, y, además, el incremento considerable y constante del número
de usuarios de esas bibliotecas.
Esto puede deberse, claro
está, entre otras razones, al encarecimiento, a veces desorbitante, del precio
de los libros, pero de todos modos no deja de ser un síntoma que, al parecer,
se contradice con la creencia muy generalizada de que cada día se lee menos.
Suele decirse, en apoyo a la
idea acerca de la presunta disminución de la costumbre de leer, que antes se
leía más, particularmente en el ámbito escolar, desde la primaria hasta la Universidad.
La gente de nuestra generación leía más que ahora, es verdad. En nuestra
infancia y juventud generalmente leíamos todos, pero éramos muchos menos en las
aulas. Las necesidades sociales y políticas trajeron como consecuencia la
masificación de la enseñanza.
El abandono de la educación
por los gobiernos en los países capitalistas llegó a ser tan grande, que le
permitió decir al pensador argentino Héctor P. Agosti lo siguiente: «Si la
escuela no es el índice único de la cultura, representa sin embargo su
exterioridad más visible y significativa. Mirada desde este ángulo, la
degradación cultural no puede ser más notoria: es el acta de acusación más
tremenda que podemos erigir contra las clases dominantes».
En Latinoamérica, las
dictaduras vesánicas y primitivas redujeron a irrisorios los esfuerzos
educativos. Y cuando en casi todos los países de nuestro Continente nos
sacudimos las últimas dictaduras padecidas en el presente siglo, hubo que hacer
enormes esfuerzos para incorporar millones de niños y jóvenes a los sistemas
escolares. Sobrevino entonces la masificación, como un mal necesario.
Y fue un mal, no porque lo
fuese intrínsecamente, sino porque se aumentaron al máximo las matrículas
escolares, recurriendo, incluso, para ello a medidas heroicas anunciadas como
«provisionales», pero no se supo adoptar nuevos sistemas de enseñanza, y se
pretendió atender a los enormes grupos de niños y jóvenes incorporados a las
escuelas, liceos y universidades, con los mismos métodos diseñados para educar
pequeños grupos. Y aquellas medidas «provisionales» para un terrible mal, como
es la ausencia de los niños y jóvenes de las escuelas, se fueron convirtiendo
en permanentes.
No es posible, pues, afirmar
de manera categórica que hoy se lee menos que antes, ni que se lee más,
mientras no se haga una investigación a fondo, con una metodología que
garantice que sus resultados sean suficientemente confiables. Lo que sí nos
parece evidente es que hay actualmente una gran desorientación en la lectura
por parte de los jóvenes. Una de las fallas más notorias y graves de los
sistemas educativos reside en que enseña mal a leer, y no orientan debidamente
a los niños y jóvenes acerca del arte de la lectura.
La mayor parte de lo que
leen los niños y los jóvenes se reduce a fragmentos de los textos escolares,
para satisfacer escuetamente los requerimientos mínimos de sus tareas de
aprendizaje. Leer sólo textos escolares, por supuesto, no es de por sí malo,
pero requiere lecturas complementarias, tanto de enseñanza como recreativas.
Además, hoy es muy común que
los lectores, principalmente los niños y jóvenes, abandonen la lectura de un
libro por la mitad o apenas comenzado. Y ni siquiera se trata siempre de obras
voluminosas, cuya extensión pudiera justificar su abandono, sino muchas veces
de libros breves, cuya lectura se abandona, además, no por desinterés o
desagrado de su contenido, sino por indisciplina intelectual, que es de las
peores.
Por otra parte, es evidente,
aunque cuesta mucho reconocerlo y aceptarlo, que la lectura ha sido, es y será
siempre una actividad minoritaria. Es inútil e ilusorio pretender que todas las
personas, sin excepción, tengan el hábito de leer. Contra ello se tropieza con
un inconveniente insuperable relacionado con el gusto. La lectura tiene que
ser, más allá de las obligaciones escolares o de cualquier otra índole, algo
voluntario, basado necesariamente en la satisfacción de un gusto individual. ¿Y
cómo se puede lograr que todo el mundo sienta placer en la lectura?
El gusto de leer es
exactamente igual al gusto por la buena música, por el deporte, por el cine,
por la pintura, por el teatro, por la ópera, hasta por algún tipo de comidas y
bebidas. Y así como a nadie se puede obligar a tener determinados gustos de esa
naturaleza, tampoco puede obligarse a nadie a sentir gusto por la lectura. Y no
se trata necesariamente de personas incultas o de baja extracción social.
Entre individuos de un
elevado nivel económico o social, e incluso de un alto grado de escolaridad y
de formación profesional, hay mucha gente que no se siente atraída por la
lectura. Y están en su derecho. Aunque no figure en las tablas de los derechos
humanos, el gusto (o, si se quiere, el mal gusto) es un derecho inalienable de
todas las personas.
Esto de que los buenos y
asiduos lectores sean siempre una minoría parece, además, un hecho natural.
Pensemos en una sociedad donde todas las personas, sin excepción, o con muy pocas,
tuvieran el hábito de leer frecuentemente: ¿Qué cantidad de libros y periódicos
tendrían que imprimirse para satisfacer tan enorme demanda? Sin embargo, esto
no quiere decir que no se deba hacer esfuerzos para que esa minoría sea cada
vez más grande. Las campañas pro lectura deben ser constantes, inteligentes,
persuasivas, con miras a lograr que cada día se incorporen más personas a la
minoría de lectores.
Pero si hacemos esfuerzos
para aumentar el número de aficionados a la lectura, pensando que podemos
lograr un éxito de un 90 o 100 %, al verificar que sólo pudimos alcanzar un
porcentaje mucho menor puede cundir la decepción y el pesimismo, por creerse
que el esfuerzo ha fracasado. Por ello es importante que las campañas en favor
de la lectura se realicen a conciencia de que el resultado siempre será
limitado, pero también de que es posible mantener un núcleo importante de
buenos lectores, e incluso hacer que ese núcleo se incremente constantemente.
Paradójicamente, el hecho de
ser la lectura habitual y sistemática una actividad minoritaria, viene a
resultar en cierto modo favorable, porque permitirá la supervivencia del hábito
de leer, más allá de los fatídicos vaticinios acerca de la muerte de la
lectura, y aun del lenguaje articulado, sustituidos, según dicen algunos,
tardíos seguidores de Marshall McLuhan, por la imagen icónica de los llamados
medios audiovisuales.
No es verdad que los medios
audiovisuales sean una amenaza mortal para el libro y el lenguaje articulado.
No es difícil verificar que la mejor promoción que puede hacerse a una obra
literaria es llevarla al cine o a la televisión. Inmediatamente que la obra
aparece en las pantallas cinematográficas o de la televisión, la gente, es
decir, esa minoría lectora de que antes hablamos, va a las librerías o a las
bibliotecas en busca del libro. Pareciera que la versión audiovisual no fuese
suficientemente satisfactoria para esos lectores, que buscan en las páginas
impresas lo que en las pantallas no encontraron.
De modo que, entre el libro
y los medios audiovisuales, se ha venido estableciendo una especie de mutua
cooperación en la que ambos instrumentos se complementan, en vez de
interferirse. Ahora bien, esa interacción supone que el libro asuma, ahora más
que nunca, su papel de medio de comunicación. De hecho, siempre lo ha sido.
Es lógico que lo haya sido y
lo sea, puesto que el libro es en la historia de la cultura, a partir de cierto
momento, muy remoto, la más acabada realización del lenguaje escrito, que a su
vez marca la plenitud del lenguaje articulado como medio de comunicación más completo y eficaz.
Ni siquiera el periódico, con todo lo enormemente importante de su función
comunicativa, ha logrado quitar al libro su carácter fundamental de medio de
comunicación escrita por excelencia.
El periódico y el libro, por
supuesto, son medios de comunicación diferentes, al mismo tiempo que también complementarios.
Pero es evidente que esa minoría lectora de que tanto hemos hablado ha
mantenido su fidelidad al libro, aun sin prescindir tampoco de la lectura del
periódico. Éste es, claro está, un recurso masivo para la información, en mucho
mayor grado que el libro. Pero, para ese sector de los seres humanos, el libro
es imprescindible, porque en sus páginas tiene cabida un mayor volumen de
información que en los periódicos.
Más aún, al libro van los
buenos lectores a completar, precisar, ampliar y ahondar la información,
necesariamente escueta y esquemática, que le han suministrado los periódicos.
Cuando, desde este punto de vista, hablamos de periódicos, no nos referimos,
por supuesto, a las revistas especializadas, científicas o de otra índole, porque
éstas sólo se hermanan con el periódico por la periodicidad de su aparición,
pero de hecho, por su estructura, su contenido y sus funciones específicas, tal
tipo de revistas, sin importar cuál sea su formato, están más cerca del libro
que del periódico propiamente dicho.
Podría objetarse que la
simple supervivencia, hasta el presente, de ese núcleo de buenos lectores
fieles al libro, que ya hemos definido como minoritario, no garantiza que esto
sea siempre así, pues al ir desapareciendo los individuos que hoy forman ese
sector, las nuevas generaciones irán siendo cada vez mayormente adictas a los
medios audiovisuales, y a sus más recientes derivaciones en el campo de la
informática, con lo cual la costumbre de leer libros irá siendo más o menos rápidamente
aniquilada. No creemos que eso ocurra. La minoría lectora en cada sociedad
siempre estará allí, porque su costumbre de leer responde a una necesidad
vital, que no todos los seres humanos sienten con la misma intensidad, pero que
sí define a determinadas personas.
Recordemos lo que dijimos
más arriba, respecto al gusto de las personas. En todo conglomerado humano
habrá siempre núcleos que aman y disfrutan la música, la pintura, los deportes,
el cine y demás expresiones estéticas y/o recreacionales. Siempre será una
minoría, pero su existencia está asegurada por un rasgo intrínseco de la
condición humana de esos seres que, de esa manera, pertenecerán a lo que podría
definirse como un sector privilegiado de la población.
Por supuesto que la existencia
de este sector, como ya lo dijimos, podrá ser fortalecida, y ampliadas las
dimensiones del mismo, mediante campañas inteligentemente diseñadas y
realizadas para favorecer la lectura. Pero el ansia de leer en determinadas
personas ha sido, es y será siempre un hecho natural, aunque posible de
ampliarse, mejorarse y fortalecerse.
En este mismo orden de
ideas, se ha dicho también que a los ya tradicionales medios audiovisuales se
ha unido ahora la informática, para hacer más inevitable la muerte del libro. Y
se esgrime como argumento la existencia ya de las versiones electrónicas, mediante
el cederrón, lo cual permite la lectura de libros enteros en la pantalla de las
computadoras más sencillas y comunes.
Es verdad, existe incluso
una bellísima versión electrónica de la edición príncipe del Quijote, que
podemos literalmente «hojear», ya no sólo en la tranquilidad de nuestras casas,
sino en cualquier lugar donde nos encontremos, con la ayuda de una computadora
portátil, de reducidas dimensiones.
Sin embargo, ¿habrá alguien
realmente capaz de leerse totalmente las dos partes del Quijote en una pantalla
de computadora? Lo dudamos mucho. Versiones como ésas de obras extensas, de
lectura más o menos compleja, nunca pasarán de meras curiosidades, dignas de
tenerse y de exhibirse ante otras personas, deslumbradas por tamaño prodigio.
Pero sí serán excelentes y de mucho uso cuando se trate de obras
instrumentales, como diccionarios, atlas, compendios estadísticos, ciertos
libros de texto, etc., que, como herramientas de trabajo, deban ser consultados
periódicamente, lo cual en tales casos se facilita muchísimo. Pero de ahí a la
lectura propiamente, como estudio e investigación o como solaz y recreación,
media un abismo. Y en este caso el libro resulta insuperable.
No creemos, pues, en la
muerte del libro como medio de comunicación, y en tanto que tal, como fuente
insuperable de conocimientos, de información de todo tipo, pero también de
solaz y de placer. El círculo de los lectores, por otra parte, seguirá siendo
minoritario, aunque de hecho se pueda extender, haciendo que de manera continua
se incorporen más personas al privilegiado club de los lectores asiduos.
sábado, 26 de marzo de 2016
El diario británico "The Independent" publicó hoy su última edición en papel
El
tradicional matutino saldrá desde mañana únicamente en formato digital debido a
las millonarias pérdidas y al incremento de visitas en su página de Internet,
que creció 33 % en un año
SÁBADO 26 DE MARZO DE 2016
• 17:38
8924 La
Nación Bs. As.
LONDRES.-
El tradicional diario británico "The Independent" publicó hoy su
última edición en papel, con una portada en blanco, ya que a partir de ahora
tan sólo saldrá en formato digital.
El grupo
propietario, ESI Media, anunció el fin de la edición en papel de "The
Independent" el 12 de febrero, que achacó a los cambios experimentados en
la industria periodística, y develó que podían llevarse a cabo algunos recortes
de plantilla.
"Ésta
es la época más emocionante en la historia del periodismo. Nuevos instrumentos,
nuevos mercados, nuevos modelos de negocio y nuevas audiencias están
consumiendo volúmenes de información antes inimaginables. La tecnología digital
hace que llegar hasta ellos sea más fácil que nunca", señaló hoy su
director, el ruso Evgeny Lebedev, en una carta de agradecimiento y despedida a
los lectores.
El director
dijo que "mantener los estándares de clase mundial y los valores es la
parte difícil, pero puede hacerse. Ése es el contexto en el que The Independent
se hace global, digital y da beneficios".
Pérdidas
millonarias
Evgeny
recordó cómo su familia compró hace seis años "una de las mejores
cabeceras de la historia de los medios de comunicación" que, entonces
tenía pérdidas anuales de 25 millones de libras (31,6 millones de euros).
El diario
británico daba pérdidas millonarias en su formato papel
El diario
británico daba pérdidas millonarias en su formato papel.
En su
mensaje, Lebedev remarcó que "el periodismo ha cambiado enormemente
durante la vida de este periódico", por lo que el diario "también
debe cambiar, adaptándose a las tecnologías y hábitos que los valientes
fundadores del diario no podrían haber previsto".
Al anunciar
el pasado mes el fin del periódico en formato papel, el grupo mediático ESI
Media también reveló que crearía 25 nuevos puestos de trabajo en la versión
online.
La versión
dominical del diario, "The Independent on Sunday" ya dijo adiós a sus
impresiones en formato tradicional el pasado día 20. El periódico
"i", una versión pequeña del "Independent", destinado a los
ciudadanos que toman el metro, fue vendida a la editorial Johnston Press.
Más visitas
en la Web
El número
de visitas a la página digital del diario ha aumentado un 33% en los últimos
doce meses, según datos de ESI Media, que espera aumentar sus ingresos en un
50% este año.
Los
periódicos del "Independent" forman parte de un grupo en poder de la
familia Lebedev, que tiene otros activos en el área de los medios de
comunicación, entre ellos el vespertino "Evening Standard" y el canal
de televisión local "London Live".
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